Cuando la supuesta belleza me agobia
y deja de serlo
cuando la tranquilidad es el imperio del hielo,
las emociones no lloran ni ríen
lo inverosímil a ciertos ojos
guarda secretos ineludibles,
es un trance entre la realidad inmediata
y un submundo mágico y absurdo,
la seducción del abismo nos envenena
y todo parece inalcanzable,
cuando todo simula ser intrascendente,
en ese mismo lugar,
la vida se convierte en acción.
Maximiliano Geido
Grupo Experimental de Letras “Dr. Jekyll”
Princesa del mar
Antes era sombra de sal, refugio de soledad.
Hoy amanece, veo la verdad en tus ojos,
misteriosa táctica del destino.
Es un camino que me lleva al mar,
a la distancia impredecible de tus manos.
Cuerpos en sombras, anhelo.
Un indicio de que todo estará bien.
Traes la marea, iniciación secreta.
Duerme mi amor, es la última instancia,
la poderosa nostalgia de un nuevo encuentro.
Si no existieses, te inventaría.
En mi necesidad primordial,
respiro tu nombre de nobleza y mar,
para perderme en la noche, en la cálida noche,
en la apacible noche,
que acaricia mi rostro con tus manos.
Roberto J. Bulacio
Grupo Experimental de Letras “Dr. Jekyll”
estado temporario
nunca deseé la soledad y mucho menos estas miradas ausentes, pero cuando caigo en la cuenta de que estoy aquí entre tanta gente me pregunto si no seré yo el rey de este asqueroso reino inanimado
lo blanco y lo negro sobreviven al vulgar y mediocre gris y se embriagan de frases decadentes: un nostálgico inventario de la ruina de mi ser
no entiendo o no quiero entender, ¿es que el sol no germina en esta plaza, la humana presencia de la alegría?
¿he de encontrar algún motivo para no morir cada día en la espuma de mis venas?
flores secas, humos de don juanes momentáneos, de opacos romeos convertidos en marqueses
la tierra que cela los zapatos de la virgen del castigo
los poetas que han muerto intentando esos besos que embriagan hasta el invierno
las manos sedientas de senos firmes, de piernas interminablemente desesperantes
ese calor hogareño incomprensible, gastado y conformista
algún que otro crisantemo a los pies de una cama
las polleras a tablas, los jumpers y las trenzas, la admiración que no pide permiso y todo lo envidia
pintadas rojas en manhattan
las esquinas amantes de rituales del ocaso
el desmoronamiento del maquillaje, asqueroso amanecer falto de belleza
ese espejo repugnante que mi reflejo no desea
el lavabo manchado de mí
una paliza… escalera al sótano del infierno
“no traje mi anotador” se dijo
fue ahí cuando dejó de hablar y vació de un trago a su compañera
Esteban Montaldo
Grupo Experimental de Letras “Dr. Jekyll”